Recurso retórico simple: Lo importante, primero.
Voy a poner un ejemplo representativo de modus operandi que os resultará familiar:
Cuando abro el correo, tengo diez emails. Dos de ellos importantes (y con importantes no me refiero a urgentes, sino de un valor personal o profesional emocional). Pues bien, yo voy a abrir antes cualquier publicidad que se me presente y (posiblemente considere que) cuando llego a los importantes, ya no me queda tiempo suficiente para dedicarles la atención que reservaba para ellos. Es decir, como diría mi amiga Neus, pecamos de economía cognitiva emocional.
Como es algo que tengo apuntado para pensarlo, he creado una representación gráfica del Hysteron Próteron con mi propia estructura ósea, para no olvidarme nunca que, aunque el corazón esté dentro, hay que quitarle peso y exceso de respeto para poder posicionarlo siempre como la prioridad.

